consejos

Mantenerse físicamente activo

Estos son algunos de los múltiples beneficios físicos de la actividad física en la tercera edad:

  • Prevenir atrofias, lesiones musculares y óseas, y mejorar la movilidad articular.
  • Mantener la capacidad respiratoria. Potenciar la fuerza, la resistencia y la flexibilidad.
  • Mejorar los reflejos, la coordinación y el equilibrio, reduciendo el riesgo de caídas.

Consumir una dieta balanceada estilo “Mediterráneo”

Frutas, vino, pescado, verduras, los productos de la tierra…

Éstos son algunos de los alimentos que forman parte de la reconocida y siempre recomendable dieta mediterránea. Es realmente una de las más saludables y la tenemos aquí mismo. La clara ventaja es que aporta toda clase de beneficios en cada una de las etapas de la vida.

Numerosos estudios han demostrado que esta dieta es muy beneficiosa. Una reciente investigación de la Universidad de Columbia puso de manifiesto que si se sigue una dieta mediterránea se obtiene una mayor protección contra la atrofia cerebral. En otros estudios también relacionan la dieta mediterránea con un riesgo más bajo de sufrir enfermedad de Alzheimer. Además de pescado, la fruta fresca, las verduras, el pan y reducir el consumo de carne son esenciales en la dieta mediterránea.

Mantenerse socialmente activo con amistades y familiares

La Organización Mundial de la Salud define el envejecimiento activo como «el proceso de optimización de oportunidades de salud, participación y seguridad, con el objetivo de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen.» No se trata sólo de una actividad física o económica.

La gente ayuda a la gente, y las relaciones personales son muy importantes en la tercera edad.

Tanto las que se mantienen con los amigos, vecinos o personas cercanas, como las establecidas dentro de la propia familia, son determinantes para el bienestar personal.

No pasar por alto los chequeos y los exámenes de salud regulares

Los chequeos médicos en la tercera edad son prioridad. La prevención y el diagnóstico de enfermedades tempranas es importante para cuidar nuestra salud. Al llegar a cierta edad necesitamos más cuidados y una atención médica personalizada según nuestro estado de salud.

Existen enfermedades que aunque no son exclusivas de la población adulta mayor, suelen presentarse con mayor frecuencia en esta población:

    • Hipertensión arterial
    • Diabetes
    • Dislipidemia
    • Enfermedades cardiacas
    • Trastornos mentales
    • Osteoporosis
    • Fracturas
    • Patologías articulares
    • Problemas dentales
    • Fragilidad osteomuscular
    • Incontinencia urinaria

Un chequeo médico les permite a los cuidadores formar parte integral en la salud del paciente adulto mayor, por lo cual deberían estar presentes, para educarse en salud y oír de primera mano las recomendaciones hechas por los médicos que realizan el chequeo médico..

Tome sus medicamentos como lo indique su médico

A medida que envejecemos los problemas de salud tienden a aumentar y con ellos la necesidad de medicarnos. En muchos casos, recordar todas las tomas de medicamentos y facilitar su ingesta, son dos problemas recurrentes.

Además, a partir de cierta edad, suelen aparecer una serie de enfermedades y patologías que necesitan de un tratamiento específico y que, sumado a la dificultad para eliminar estas sustancias, requieren especial atención en las tomas y dosis recetadas por el médico.

Tenemos que hacer caso siempre a lo pautado por el Doctor así como a los consejos farmacéuticos. Hay que medicarse con seguridad y prevención.

Limite el consumo de alcohol y no fume

Como a cualquier edad, los problemas de salud derivados del consumo de alcohol y el tabaquismo son innumerables.
En la tercera edad es más probable incluso desarrollar otro tipo de daños como alteraciones del tubo digestivo, lesiones en la boca y faringe, trastornos esofágicos, incluido el cáncer, gastritis, úlceras y problemas de estómago, alteraciones de la absorción intestinal y episodios diarreicos…

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Duerma lo suficiente

“El dormir mantiene todos los aspectos del cuerpo de una forma u otra: el equilibrio energético y molecular, así como también la función intelectual, el estado de alerta y el humor”, explica el Dr. Merrill Mitler, experto en sueño y neurocientífico del NIH.
Cuando uno está cansado, no tiene el mejor rendimiento posible. El dormir ayuda a pensar con más claridad, a tener mejores reflejos y a concentrarse mejor.

“La realidad es que cuando observamos a alguien que ha descansado bien, esa persona está operando a un nivel distinto que quienes intentan seguir con una o dos horas de sueño por noche”, cuenta Mitler.

“La pérdida de sueño daña los niveles superiores de razonamiento, resolución de problemas y atención a los detalles”, La investigación demuestra que la falta de sueño aumenta el riesgo de padecer obesidad, enfermedades del corazón e infecciones. Durante la noche, la frecuencia cardíaca, la frecuencia de respiración y la presión arterial suben y bajan, un proceso que puede ser importante para la salud cardiovascular. Mientras duerme, el cuerpo libera hormonas que ayudan a reparar las células y a controlar el uso de la energía que hace el cuerpo. Estos cambios hormonales pueden afectar su peso corporal.

“Investigaciones actuales demuestran que una falta de sueño puede producir condiciones parecidas a la diabetes en personas que de otro modo son saludables”, explica Mitler.

Estos son los consejos más importantes que se pueden dar para envejecer con salud.
Si vigilamos todos estos aspectos anteriores, es mucho más probable el evitar  problemas o patologías que de otra manera nos podrían afectar.